Línea Fría
La modalidad de Línea Fría implica la preparación de los alimentos hoy para su consumo en los próximos días. Esta práctica reduce al mínimo el riesgo de crecimiento microbiano, ya que se trabaja por debajo de los 10ºC y se transporta a menos de 4ºC. Estos rangos de temperatura aseguran niveles óptimos de seguridad alimentaria. Este enfoque, respaldado por su eficacia, está ganando aceptación en la mayoría de los países europeos, incluyendo los Colegios Españoles.